Un antes/después que cambio mi vida
Cuando el espejo duele más que la herida: La historia detrás de una máscara Llegó a mi consulta casi escondido. Era un empresario de éxito, acostumbrado a liderar reuniones y cerrar tratos cara a cara, pero ahora, bufandas y mascarillas se habían convertido en su escudo protector contra el mundo. Su historia clínica era devastadora: una grave caída en una carrera de bicicleta de montaña, un ingreso en la UCI, un coma y un despertar con una realidad brutal: un nervio facial partido. La parálisis facial resultante no era solo una asimetría física. Para alguien cuya herramienta de trabajo es la conexión humana, era una sentencia de aislamiento. Había pasado por neuromoduladores y tratamientos médicos para intentar igualar su rostro, pero el resultado no llegaba. Y lo peor no estaba en la superficie: no dormía, la inestabilidad emocional lo consumía y la vergüenza le impedía ser quien era. Recuerdo perfectamente el momento en que lo evalué. Siendo totalmente sincero con vosotro...